Restauración

Restauración del Empire State Building

El hall del Empire State Building es uno de los pocos interiores de Nueva York que ostenta el reconocimiento de monumento histórico otorgado por la Comisión para la Preservación de Monumentos Históricos de Nueva York. En la iniciativa de modernización del Empire State Building, el hall del edificio se restauró intentando recrear el diseño art déco original pensado por los arquitectos, al tiempo que se introdujo un moderno sistema de procesamiento de visitantes con la última tecnología.

Encabezado por los propietarios, el equipo de restauración contó con Beyer Blinder Belle Architects & Planners LLP (BBB), Jones Lang LaSalle (JLL), historiadores, artistas y artesanos de diversas especialidades. Con la ayuda de documentos históricos, fotografías, bocetos y proyectos del diseño original, y análisis forenses de los elementos arquitectónicos existentes, el equipo de expertos dedicó cerca de dos años a restaurar la estética del diseño original de 1930.

Recuperación de características perdidas

Con el paso de los años, algunos elementos clave del diseño se fueron ocultando y acabaron por perderse. En la década de 1960, se instaló un cielo raso compuesto por paneles acrílicos, que cubrió la ornamentación del techo y permitió la instalación de lámparas fluorescentes en el hall. La cristalería, como los elaborados apliques de vidrio colado dispuestos en los pasillos y vestíbulos de los ascensores, se fue reemplazando por módulos acrílicos. El equipo de JLL descubrió fotografías y descripciones de los paneles originales en el Museo del Vidrio de Corning, Nueva York, que sirvieron de orientación a los competentes artesanos para recrear más de 3.650 metros lineales de la histórica cristalería.

Diseño original de la iluminación con tecnologías modernas

A través de una amplia investigación, el equipo de BBB logró identificar el diseño original de la iluminación del Empire State Building y trabajó en la creación de un proyecto que lo recrease empleando la última tecnología. Para ello, utilizaron lámparas que contribuyen al ahorro de energía y balastos que se pueden regular dependiendo de la iluminación necesaria en cada momento y de las exigencias de la red de suministro eléctrico de la ciudad. Asimismo, se restauraron los niveles de iluminación originales de la década de 1930, adaptando el esquema de iluminación general a la intensidad original con el fin de realzar los colores de las paredes de piedra y del mural del techo del hall.

Restauración del mármol 

Los mamposteros originales emplearon variedades de mármol cuidadosamente seleccionado, procedente de todo el mundo, con el propósito de crear un ejemplo único de simetría, logrado al colocar las láminas de piedra de un mismo bloque de tal forma que parezcan el reflejo una de otra. De este modo se resaltan las vetas naturales del mármol con fines artísticos. Múltiples fragmentos del mármol original se sustituyeron o se dañaron a lo largo de los últimos 78 años, por lo que el equipo de BBB buscó por todo el mundo nuevas láminas de mármol que reemplazasen el material de forma armónica.

Arañas art déco

Los proyectos originales del hall del Empire State Building recogían la instalación de dos arañas ornamentales en los puentes peatonales del segundo piso, junto a los pasillos del vestíbulo de las calles 33 y 34. El equipo de BBB descubrió que las lámparas originales no llegaron a crearse. En su lugar, en las últimas fases de la construcción, se instalaron dos apliques de la década de 1920 que acabaron por retirarse y destruirse.

Instalación del anemómetro

El equipo de JLL se encargó de la restauración del anemómetro original situado en el mural de la pared del hall principal de la Quinta Avenida, que acabaría por sustituirse por un reloj indicador de la velocidad y dirección del viento que refleja los datos recogidos en la estación meteorológica situada sobre el famoso observatorio del piso 86. Aunque el anemómetro formaba parte del diseño original de la década de 1930, su estación meteorológica utiliza tecnología actual.

Mural art déco en el techo

El hall principal del Empire State Building, en su diseño original, contaba con un mural ornamental en el techo que constituía un tributo a las oportunidades y al sentimiento propios de la Era de las Máquinas.

El mural, compuesto en oro de 23 quilates y aluminio, es una representación art déco del cielo, los rayos solares y las estrellas que refleja la luz con gran calidez y logra captar todas las miradas. No obstante, en homenaje a la Era de las Máquinas, los rayos del sol y las estrellas están representados a través de engranajes.

En el hall, el techo fue el centro de todas las atenciones hasta la década de 1960, cuando se pintó, se cubrió con un cielo raso y se instalaron lámparas fluorescentes. Como parte del programa de mejoras del Empire State Building, que superó los 550 millones de dólares y comenzó en el año 2007, un equipo de artistas e historiadores trabajaron mano a mano para recrear el techo original de la década de 1930.

El equipo de restauración empleó como orientación fotografías históricas, análisis forenses, planos originales e incluso un sistema que recuperaba de forma electrónica los patrones metálicos cubiertos de pintura durante décadas.

Se utilizó un proceso dividido en 26 fases para recrear el mural art déco con las mismas técnicas que los artistas originales de Rambusch Studios. Para lograr finalizar la réplica, contabilizando toda la investigación, el diseño, la ejecución y la instalación, fueron necesarios aproximadamente dos años y se instaló finalmente en el Empire State Building en 2009.

Datos sobre el mural del techo

  • Los materiales empleados para reproducir la decoración del techo son los mismos que se emplearon para crear el techo del hall en 1931.
  • Se emplearon 1.400 metros cuadrados de lienzo para crear el complejo diseño de 75 paneles encajados.
  • Para el diseño completo, se emplearon un total de 115.000 láminas de aluminio.
  • La reproducción del techo del Empire State Building necesitó más de 20.000 horas de mano de obra.
  • En el diseño, se emplearon 120 metros cuadrados de láminas de oro de 23 quilates y 1.300 metros cuadrados de láminas de aluminio.
  • La pintura, las veladuras y las láminas empleadas suman un total de 16 capas.
  • El proceso de reproducción se compuso de un total de 26 fases.
  • La reproducción e instalación del nuevo diseño demoró casi el doble del tiempo que se tardó en construir el Empire State Building.

Take the Tour!

The virtual tour walks you through the whole experience, from the newly renovated art-deco lobby through the sustainability and historical exhibits, up to our observatories.

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